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¿El futuro de China = SIN GRUPOS EXTRANJEROS?

Video recuperado de ¿El futuro de China = SIN bandas extranjeras?

Con un nuevo impuesto a artistas extranjeros, algunos aficionados a la música temen volver a los tiempos en que la música exterior estaba prácticamente prohibida en China.

Cuenta oficial de WeChat: ExpatRights(微信公众号)
http://ExpatRIghts.org
fuente: RadiiChina.com

Todo comenzó con un mensaje publicado el mes pasado en WeChat por Lao Zhang (老张), gerente de la sala independiente de música en directo Yuyintang (育音堂) de Shanghái. En una publicación muy breve, Lao Zhang anunció que, según una circular emitida por la oficina tributaria china, las bandas extranjeras —incluidas las de Hong Kong, Macao y Taiwán— que actuaran en China tendrían que pagar desde ese momento un impuesto mínimo del 20 % sobre la venta de entradas de cada actuación. Esta nueva norma —continuación de los recientes esfuerzos del Estado chino por reformar su política fiscal, pero dirigida específicamente a bandas extranjeras— provocó de inmediato una enorme controversia entre los amantes de la música chinos.

La publicación de Lao Zhang

Wu Ying (武撄), periodista de la versión china de Q Magazine, fue el primero en reaccionar en un artículo muy compartido —y ahora censurado— en internet, titulado «¿Vamos a dejar de ver actuar a bandas extranjeras?». (Por suerte, China Digital Times archivó la publicación en su sitio). En el artículo, Wu Ying intenta mostrar el impacto de esta nueva política fiscal sobre los artistas extranjeros, especialmente las bandas independientes que giran por China. Este es su argumento en pocas palabras:

Supongamos que una sala china promedio puede albergar entre 600 y 800 personas y vender entradas de 100 a 300 RMB —unos 15-45 dólares—. En el mejor de los casos, vende 800 entradas a 300 RMB cada una y obtiene un total de 240.000 RMB —unos 35.000 dólares—. Debe usar ese dinero para pagar alquiler, personal, equipo y la aprobación de la oficina municipal de cultura. Según Wu, todo ello costará aproximadamente 100.000 RMB —unos 15.000 dólares—. Con los 140.000 RMB restantes, la sala debe pagar los vuelos de la banda extranjera —normalmente entre cuatro y siete músicos—, alojamiento para una o varias noches, comidas, transporte local y tasas de visado.

Con la nueva política fiscal, el local tiene que pagar al departamento tributario al menos el 20 % de sus ingresos totales: 48.000 RMB en nuestro caso. Esto significa que, según Wu, las bandas extranjeras casi siempre perderán dinero al actuar en China. La única solución viable sería subir el precio de las entradas, quizá posible para artistas comerciales, pero un suicidio comercial para bandas independientes. Para el periodista, esta nueva política fiscal impedirá de hecho que bandas extranjeras hagan giras por China en un futuro próximo y el país volverá a la era dakou (打口), cuando la única forma de escuchar música extranjera era mediante CD comprados en el mercado negro.