A diario, muchos extranjeros emigran a esta nueva tierra de oportunidades por trabajo, negocios, estudios y, algunos, simplemente para establecerse. Por tanto, cabe preguntarse: «¿Cuántos de nosotros dedicamos realmente tiempo a conocer las leyes de visado de China?». Es bastante común que los extranjeros identifiquen la clase social de otros extranjeros según el tipo de visado.
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Conozca al «extranjero con visado de trabajo»: cumple su jornada de nueve a cinco, cinco o seis veces por semana, cobra al final de cada mes, recibe un contrato definido de su empleador y obtiene un visado de trabajo, permiso de residencia y permiso de trabajo válidos durante un año. Se le fomenta como contribuyente y motor de la economía. Los extranjeros de esta categoría se subdividen en clases A, B y C mediante un sistema de puntos basado en ingresos, experiencia y cualificaciones: la clase A es la más incentivada, la B se fomenta pero se supervisa estrechamente —los profesores de ESL suelen estar en ella— y la C está restringida.
Pueden verse distintas clasificaciones sociales dentro del «extranjero con visado de trabajo». Según las autoridades, los extranjeros de Clase A son talentos de alto nivel. Su visado puede tramitarse en pocos días y disfrutan de diversos beneficios complementarios. Los extranjeros de Clase A son escasos y caminan entre nosotros ocultando su identidad. Los de Clase B, aunque no tienen un nivel tan alto, siguen siendo alentados porque aportan impuestos. Los extranjeros con visado de trabajo se clasifican mediante un sistema de puntuación: cuanto mayor la puntuación, mayor la clase.
Después está el «extranjero con visado de negocios». Este tipo de extranjero se divide a su vez en dos categorías: «el extranjero legal con visado de negocios» y «el extranjero ilegal con visado de negocios». El primero tiene realmente un negocio en China o está verdaderamente invitado a hacer negocios en China; no le importa la limitación de estancia de ese visado, simplemente entra en el país, atiende sus negocios y sale. Después está «el extranjero ilegal con visado de negocios». Este extranjero no tiene un negocio registrado a su nombre ni está realmente invitado a hacer negocios o comerciar con la empresa que expide la invitación, sino que obtiene el visado de negocios cuando por algún motivo parece imposible conseguir un visado de trabajo. Los extranjeros con este visado suelen temer el coste adicional de entrar y salir del país debido a la limitación de estancia de 30–90 días.
