Los extranjeros que se plantean crear una empresa en China suelen encontrarse con conceptos confusos que nunca habían manejado, como capital registrado, representante legal, ámbito de actividad, etc.
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Hoy hablaremos primero del representante legal, para el que no existe un concepto realmente equivalente en los países de derecho anglosajón.
El representante legal es quien firma documentos o gestiona operaciones en nombre de la empresa.
Según el derecho civil de la República Popular China, toda empresa constituida en China debe tener un representante legal. Es la persona que actúa en nombre de la empresa al ejercer sus funciones y poderes conforme a la ley y a sus estatutos. En otras palabras, es una persona física designada para actuar en nombre de la empresa. Puede ser el presidente, el director ejecutivo —si no existe consejo de administración— o el director general.
¿Qué puede hacer un representante legal?
El representante legal tiene derecho a celebrar contratos o gestionar todas las operaciones en nombre de la empresa, y esta asumirá las consecuencias de lo que haga.
Sin embargo, ser representante legal no significa solo poder y gloria. Este cargo también debe responder por las consecuencias de las actividades empresariales, por lo que asumirlo supone un riesgo considerable. Puede conllevar responsabilidad civil, administrativa e incluso penal por actos ilícitos, tanto de la empresa como propios.
Veamos las disposiciones pertinentes de la legislación china:
Según el derecho civil de la República Popular China, si se determina que una empresa:
(1) realizar operaciones ilegales;
(2) ocultar hechos a las autoridades de registro y fiscales y cometer fraude;
(3) retirar fondos en secreto u ocultar bienes para eludir el pago de deudas;
(4) disponer de bienes sin autorización después de que la empresa sea disuelta, desmantelada o declarada en quiebra;
(5) no solicitar el registro ni publicar un anuncio a tiempo cuando la empresa sufra un cambio o cese su actividad, causando así grandes pérdidas a las partes interesadas;
(6) realizar otras actividades prohibidas por la ley que perjudiquen los intereses del Estado o el interés público.
El representante legal afrontaría sanciones administrativas, multa e incluso responsabilidad penal.
El derecho civil también especifica que la empresa puede reclamar una indemnización si sufre pérdidas por un acto ilícito del representante legal.
Sin embargo, el Derecho Penal de la RPC contiene disposiciones más detalladas que especifican que el representante legal podría ser castigado con entre 3 y 7 años de prisión y multa por delitos de la empresa, como la aportación falsa de capital y la retirada encubierta del capital aportado, accidentes graves de seguridad laboral o soborno, por citar algunos.
Según la Ley de Sociedades de la República Popular China, todo representante legal de una empresa cuya licencia comercial haya sido revocada y a la que se haya ordenado cerrar por infringir la ley será incluido en una lista negra. Durante tres años tendrá prohibido ocupar cargos como director, supervisor o alto directivo de una empresa.
Fuente: Sophie Mao de CHinaLawHelp.com
