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¡DEJEN de SACARME FOTOS! 👲🏼📸 🙅‍♂️🙅🏿‍♀️ 📸👲🏼

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Para una persona extranjera, llegar a China puede resultar abrumador: una cultura distinta, cambios en la dieta y nuevos hábitos para adaptarse al entorno. Al principio, la atención de los residentes se recibe con agrado por su entusiasmo al ver a un extranjero. Que le detengan para hacer fotos y le pregunten si practica algún deporte o de dónde viene le hace sentir como una celebridad.

Cuenta oficial de WeChat: ExpatRights(微信公众号)

Sin embargo, avance unos meses o incluso unos años: son las ocho de la mañana, hora punta en el metro. Tiene resaca del fin de semana y llega tarde al trabajo.

De repente, su sexto sentido empieza a activarse y observa por el rabillo del ojo que alguien intenta hacerle una foto sin permiso. Cuando bloquea la cámara y le dice repetidamente que pare, esa persona finge no entender y se lo toma a risa.

Las personas extranjeras están hartas de que los vecinos les hagan fotos. Es de mala educación, así de sencillo. Es una invasión de la privacidad y resulta extraño. Es 2019 y China lleva suficiente tiempo teniendo extranjeros para que la gente se haya acostumbrado. Los extranjeros no son animales de zoológico, son personas.

Hay innumerables historias de extranjeros cuyo amigo chino les envía un mensaje diciendo que aparecieron en los Momentos de WeChat de otra persona sin permiso.

Si una persona local quiere hacer una foto de un extranjero o con él, el procedimiento respetuoso es simplemente pedir permiso. Si acepta, estupendo. Si se niega, déjelo en paz; no se aleje, se esconda tras un pilar y haga la foto de todos modos.

No significa no.

Este es un problema enorme entre los extranjeros y da una imagen negativa de los modales de los nativos.

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